Mujeresescritoras

Just another WordPress.com weblog

Archive for the ‘Narrativa’ Category

LUCILA PALACIOS

Posted by ccwolf en abril 7, 2011

Por Roberto Lovera e Sola

El tema de la mujer, el dar voz a la mujer que estaba callada, fue uno de los temas de la novelista venezolana socio-mujerista de Lucila Palacios (1902-1994). Una mujer aparece en su primer libro Los buzos. (Caracas: Cooperativa de Artes Graficas, 1937. 512 p.); el mismo asunto, ahora mejor tratado, en un libro con una buena estructura novelesca, de la cual adolecían Los buzos, volvió a hacerse presente en Rebeldía. (Caracas: Editorial Elite, 1940. 154 p.). Aquella temática cuajó plenamente en Tres palabras y una mujer. (Caracas: Asociación Cultural Interamericana, 1944. 146 p.) en la cual una mujer sola, íngrima, sin palabras, sin derechos propios, sin libertad para elegir su propio destino libremente opuso la novelista a aquella que al menos dentro de sus fantasías, quimeras sexuales, logra ser libre y elegir a aquel con quien desea estar. Así dicho la novela conmovió el ambiente pacato, como era la Venezuela de los cuarenta en cuanto a libertad femenina, y fue acusada de poseer un “feminismo desquiciado” por el crítico padre Pedro Pablo Barnola (1907-1986) en el estudio que le consagro (Estudios critico literarios. Primera serie. Caracas: Editorial Cecilio Acosta, 1945, p.157-168) o de darle demasiada importancia a un problema que se desarrolla en la intimidad de Berta, su protagonista, la cual se conformó con la infidelidad imaginaria en vez de dar un paso hacia adelante, buscar y seguir al hombre que por ser un ser sensible rozó lo más hondo de su sensibilidad humana y erótica.

Pero allí se quedó. Las mujeres que se atrevieron a ser por ellas mismas vendrían mas tarde en el decurso de nuestra vida, y dentro del proceso de nuestra novela escrita por mujeres que lo sabrían registrar más adelante, cuando ello no fuera mera quimera sino una realidad, lo cual requería de la libertad de elección que Berta no tuvo o no supo encontrar. Es por ello que ella se quedó en el lugar de la que desea una nueva realidad, la que se rebela contra lo recibido pero nada hace por cambiarlo. Quizá por miedo y por incapacidad para vislumbrar su destino como fémina. Por ello se queda en la mera búsqueda, apenas sintiendo su piel (p. 22 y 23) en uno de los primeros registros del cuerpo femenino que hallamos en nuestra novela.

En Tres palabras… asistimos a ver a Berta. La novela toda gira alrededor de ella. Por ello la vemos, como indica Gloria Romero Downing,”feliz adolescente… la adorada novia de Alfonso, y de ilusionada esposa se transforma en una mujer frustrada y desilusionada que cuestiona su propia existencia” (Varios Autores: Escritura y desafío. Caracas: Monte Ávila Editores, 1996, p. 198). En ello reside el drama íntimo que se nos cuenta en Tres palabras…
Es por ello que Berta desea “desnudarle mi alma como le he desnudado mi cuerpo” (p.54) a Alfonso; por ello “¿Dónde estoy? ¿dónde estoy? Me pregunto…Al lado de mis padres no era yo misma, y al lado de mi marido no lo soy tampoco. Todos quieren imponerme el sello de su personalidad y anular la mía… Ellos también tratan de encauzar mi vida de acuerdo con la suya… Necesito irme. En qué sitio podré ponerme al abrigo de influencias extrañas a mi personalidad?” (p.66), por ello “esta angustia… retuerce mi corazón y es grito de protesta” (p.81), por ello no quiere ser esclava del hombre (p.112), no desea vivir como esposa sólo para vivir las tres palabras a la cuales alude el título: “Madre de familia” (p.142). Y esa búsqueda de independencia la lleva a traicionar, aunque sólo sea con su espíritu, porque en la realidad no se atreve a cambiar a Alfonso el esposo, en el cual solo habita la severidad, por Ricardo en quien encuentra la comprensión (p.113) y casi la pareja ideal (p.121). Esto último no llega a saberlo porque no se atreve a explorarlo, a vivirlo. Pero ante este hecho debemos leer a Tres palabras… en su espacio y en su tiempo. En ese momento bastaba con plantear la posibilidad. Pero aun, como casi siempre en nuestra novela, sobre todo en varios de los modernistas, el idilio con Ricardo transcurre en Macuto. Cortejo romántico, sentimental, no erótico.

Pero Berta no sólo despierta un día a la infelicidad matrimonial. Despierta así misma, por sí misma. Se da cuenta muy a tiempo cual es el encierro en el cual viven las mujeres (p.27 y 77). Tan recluida está que mucho es lo que le gusta andar por el techo de la casa pues allí se encuentra libre (p.32), tan libre como cuando anda en carro: libre por las calles, cuando se aventura por las callejuelas de un barrio pobre (p.58) o cuando se queda sola en Macuto. Donde conoce a Ricardo. Y se va allí huyendo de la única opción que se ofrecía a las mujeres en aquellos años: el matrimonio, que como es el caso de Berta se transforma en un martirio. Por ello se busca así misma, desea estar ante el hombre, ante el esposo, “como una mujer nueva” (p.54) como alguien por sí misma, con derechos propios, que pueda escoger lo que hará con su propia vida. Y ella protesta, se siente insegura, porque está en desacuerdo con las dos morales: una para los hombres, amplia y sin restricciones, otra para las mujeres prefijada, sin salidas, sin derechos, sin elección. Por ello se dice así misma: “Yo en cambio soy una mujer. ¿Se sabe lo que llevo por dentro?… dejadme, dejadme para ver lo que doy!” (p.60), por ello se pregunta cuál es su lugar (p.66).

Es por ello que Berta en su ser que siente el cuerpo, desea, tiene fantasías sexuales, hace el amor con el marido pensando en el otro (p.129 y 130), siente lo que es su juventud, la vive, vivencia su relación con Ricardo, lucha contra la severidad de la sociedad que la condena únicamente a ser “madre de familia”, las tres palabras del título, pues ella quiere otras alternativas, otras vivencias. Por ello algún día piensa seguir estudios universitarios. Por ello no le basta ser madre de familia ni le basta con seguir el consejo que le dan “Piensa en tu casa. Es suficiente para una mujer” (p.60).

Pese a todo ello, pese a sus pensamientos, a sus reflexiones no se atreve a romper con el esposo, a aventurarse, a rebelarse completamente, a buscar un destino propio.

Posted in Mujeres Notables, Narrativa | Leave a Comment »

La venezolana Iliana Gómez y su novela Alto, no respire!

Posted by ccwolf en diciembre 19, 2010

Alto, no respire! ha sido editada nuevamente por Monteávila Editores Latinoamericana

La autora es publicista, cuentista, novelista, profesora de idiomas, guionista de telenovelas y cultora de la ciencia ficción, Iliana Gómez Berbesí (Caracas, 1951) es Licenciada en Letras, título obtenido por Las criaturas de la ciencia ficción, denso estudio simbólico de este subgénero de la literatura fantástica. Es Miembro Activo del Círculo de Escritores de Venezuela

Suyos son los libros : Confidencias del cartabón(1981); Secuencias de un hilo perdido(1982); Tornillos de taller(1983) , Extraños viandantes(1990) ySoñé que contaba ovejas electrónicas (inédito).

Teatro mágico, solo para enfermos

¡Alto, no respire! es un bildungsroman. Se trata de la historia de formación de una joven quinceañera habitante de Caracas en 1967. Merlin, la protagonista, a causa de una súbita enfermedad pulmonar es internada en un sanatorio para tuberculosos, viéndose así forzada a interrumpir sus estudios de bachillerato. Ya en el sanatorio, una suerte de símbolo de la ciudad, inicia un doloroso periplo camino a los infiernos, al enfrentarse a terribles experiencias, que a su vez irán moldeando una nueva personalidad. Desesperada por encontrar un escape, se impone soportar la cruda realidad en difícil convivencia con otros curiosos personajes, quienes al principio le hacen la vida imposible.

Merlin atraviesa diferentes fases en el proceso de templar su carácter. Desde una severa depresión hasta un cambio progresivo de actitud. Como sucede con los reclusos de una cárcel, se habitúa a sobrevivir en aquel siniestro recinto y aprende a amar y comprender a aquellos seres que al principio le producían temor, odio o repulsión. La vida en un hospital público, por duras que sean sus realidades, siempre desborda humor, amor y sueños.

Muchos años después regresa al hospital para visitar a un moribundo. Conversa con los fantasmas del ayer a quienes añora, y decide buscar afuera a otra persona que cuente su historia, guiándose por un diario que conserva de esa época juvenil.

¡Alto, no respire! 1ª. Edición; Contraloría General de la República, 1999, 2ª edición. Monteávila Editores Latinoamericana, 2009, Caracas, Venezuela.

Posted in Narrativa | Leave a Comment »

Iliana Gómez y su novela: ¡Alto, no respire!

Posted by ccwolf en diciembre 1, 2010

Se ha publicado en Caracas la novela ¡Alto, no respire! de Iliana Gómez Berbesí, 2ª edición. Monteávila Editores Latinoamericana, 2009, Caracas, Venezuela.

Teatro mágico
¡Alto, no respire! es un bildungsroman. Se trata de la historia de formación de una joven quinceañera habitante de Caracas en 1967. Merlin, la protagonista, a causa de una súbita enfermedad pulmonar es internada en un sanatorio para tuberculosos, viéndose así forzada a interrumpir sus estudios de bachillerato. Ya en el sanatorio, una suerte de símbolo de la ciudad, inicia un doloroso periplo camino a los infiernos, al enfrentarse a terribles experiencias, que a su vez irán moldeando una nueva personalidad. Desesperada por encontrar un escape, se impone soportar la cruda realidad en difícil convivencia con otros curiosos personajes, quienes al principio le hacen la vida imposible.
Merlin atraviesa diferentes fases en el proceso de templar su carácter. Desde una severa depresión hasta un cambio progresivo de actitud. Como sucede con los reclusos de una cárcel, se habitúa a sobrevivir en aquel siniestro recinto y aprende a amar y comprender a aquellos seres que al principio le producían temor, odio o repulsión. La vida en un hospital público, por terrible que sea, siempre desborda de humor, amor y fantasía.
Muchos años después regresa al hospital para visitar a un moribundo. Conversa con los fantasmas del ayer a quienes añora, y decide buscar afuera a otra persona que cuente su historia, guiándose por un diario que conserva de esa época juvenil.

Iliana Gómez es escritora, publicista, cuentista, novelista, profesora de idiomas, guionista de telenovelas y cultora de la ciencia ficción, Iliana Gómez Berbesí (Caracas, 1951) es licenciada en Letras (título obtenido por Las criaturas de la ciencia ficción, denso estudio simbólico de este subgénero de la literatura fantástica.
Suyos son los libros : Confidencias del cartabón(1981); Secuencias de un hilo perdido(1982); Tornillos de taller(1983) , Extraños viandantes(1990) y Soñé que contaba ovejas electrónicas (inédito).
¡Alto, no respire!
1ª. Edición; Contraloría General de la República, 1999, 2ª edición. Monteávila Editores Latinoamericana, 2009, Caracas, Venezuela.
ISBN-978-980-01-1572-2

Posted in Narrativa | Leave a Comment »

Leer a María Gabriela Madrid

Posted by ccwolf en agosto 2, 2009

María Gabriela Madrid, Entre los surcos del recuerdo

Por Carmen Cristina Wolf, Caracas

 Entre los surcos del recuerdo consta de veintitrés relatos escritos entre el 2002 y el 2006 en Carolina del Norte y Nueva York, según explica la autora venezolana María Gabriela Madrid. Ha sido editado por el Círculo de Escritores de Venezuela en el año 2008 e ilustra la portada una obra de Salvador Dalí que lleva por título La persistencia de la memoria. Una síntesis inteligente de verosimilitud y acontecimientos fantásticos cargados de misterio, revela una inteligente indagación  de las pasiones a través de la psicología de los personajes, dibujados de manera certera y concisa. Con la misma soltura aborda temas ancestrales, adentrándose en los temores y las inseguridades de la psiquis que se han tratado desde la tragedia griega, hasta asuntos absolutamente actuales y polémicos, como el deterioro del planeta, la esclavitud y la tiranía. Aborda los celos, la envidia, las obsesiones, el desamor, las persecuciones por causas religiosas y el estigma de los prejuicios. Podría decirse que hubiera llegado a ser una buena discípula de Horacio Quiroga, que recomienda escribir con palabras sencillas, sin exceso de adjetivaciones, llevando a los personajes firmemente hasta el final sin que el escritor se distraiga del camino trazado con descripciones tediosas e innecesarias. Se observa en la autora una despreocupación absoluta sobre lo que puedan pensar los amigos, conocidos y la crítica acerca de su escritura. Y según  dice el escritor venezolano Heberto Gamero que los cuentos deben ser “una escultura perfecta, pequeña y precisa”, observo que María Gabriela logra este objetivo en su oficio de narradora. Los relatos de María Gabriela no se engolosinan con descripciones que nos sacan de la tensión y cuando el lector comienza a leer es como si se subiera en una cuerda de trapecista, vale decir, ella mantiene la atención del lector y éste no puede detenerse en medio del vacío.  Hay que llegar hasta el final.

Aun cuando MGM se vale de la estructura tradicional de planteamiento, nudo y desenlace, a menudo sus personajes se mueven en otros escenarios y llega a romper este hilo conductor usando recursos surrealistas sin perder la unidad temática.

 Libro María G Madrid

Para los poetas como yo, sumergirse en el relato es un universo fascinante. Desde que comencé a leer a Chejov, Poe, Horacio Quiroga, Maupassant, Onetti, y volví a releer  a Borges con otra mirada indagatoria, me complace muchísimo leer este género literario, y encuentro en el libro de MG la aplicación de los secretos de los maestros, como lo señalé anteriormente.  No adjetiva innecesariamente, no distrae al personaje con cosas secundarias. Ella escribe con claridad. No describe el mundo psíquico  de los personajes, ellos se revelan por sí mismos con sus pensamientos y acciones.

 

Así como damos la bienvenida a un nuevo ser cuando la madre da a luz, de la misma manera compartimos la alegría de este nuevo hijo de María Gabriela, engendrado con el trabajo minucioso y prolijo de esta joven autora venezolana.

 Palabras del 16 de julio de 2009 en el acto de presentación del libro Los Surcos del recuerdo en la Librería El Buscón, Trasnocho Cultural. Caracas.

Posted in Narrativa | Leave a Comment »

NIEBLA DE PASIONES, DE MARISOL MARRERO

Posted by ccwolf en mayo 6, 2009

Niebla de pasiones de Marisol Marrero

Por Ana Teresa Torres

 Si es que las casualidades existen la presentación de este libro que ver con el azar. Al día siguiente de hablar con Marisol para concretar los detalles de la presentación asistí en Maracay al Primer encuentro de narradores y ensayistas que organizó la asociación literaria Pie de Página, y allí me encontré con Natividad Barroso que leía una interesantísima ponencia acerca de las relaciones y similitudes entre la conquista de las islas Canarias y la de América. Esta relación me resultó novedosa y a lo largo de la lectura fui aprendiendo mucho acerca de un proceso del que tenía pocas noticias. En forma muy detallada se exponían gran cantidad de situaciones históricas que se vinculaban con la novela Las brujas modernas vuelan en la red de Marisol Marrero;  si no me equivoco su primera novela, ya que hasta ese momento, 2001, era conocida por su amplia publicación poética. Después vinieron en 2003 Lotte von Indien, la coloniera de Tovar, y Alonso e Isabel en 2006. Es decir,  que con esta que hoy sale a la luz, ya se asienta como novelista, y no sabemos si la voracidad narrativa la tragará para siempre  y la apartará de los poemas.  Pero estaba hablando de la casualidad y no terminé de explicarlo. Todavía no había leído Niebla de pasiones cuando escuché a Natividad Barroso, pero sabía que era la segunda pieza de la saga que había comenzado con Lotte von Indien, y sabía también que son novelas que se desarrollan en la Colonia Tovar y en el ámbito histórico de su fundación por Manuel Felipe de Tovar en empresa conjunta con Agustín Codazzi.

            La ponencia  sobre su primera novela, que toca el tema de los canarios en su historia conflictiva con la península, y posteriormente con su frecuente emigración a Venezuela, al punto que la llaman “la octava isla”, debía tener una relación con estas historias sobre los alemanes que quedaron arrojados, y un tanto desamparados, en el estado Aragua, que en el tiempo se afincaron, y sin perder algunas de sus características, entre ellas la conservación de un antiguo alemán que ha atraído la curiosidad de los lingüistas, se integraron al país y son conocidos como “colonieros”; nombre muy justo porque, en realidad, no fueron colonizadores. ¿Qué movía el interés de la novelista hacia dos temas en apariencia tan disímiles? Esbocé una primera hipótesis. Marrero busca la pequeña historia, la historia que queda oculta dentro de la gran historia. Quiere narrar las aventuras de los héroes desconocidos, o mejor dicho, fabularlas, y escribir no sobre los protagonistas más relevantes sino sobre pueblos que quedan de alguna manera arropados por la historia. Esto podría unir la conquista de las islas Canarias y la vinculación canariovenezolana con el tema de los colonieros de Tovar. También estos últimos tuvieron su historia, su odisea, dicen algunos, pero son hoy en día conocidos sobre todo por el enclave turístico que proporcionan al caraqueño y al maracayero. Esta hipótesis de las pequeñas historias me pareció unía los temas, y al mismo tiempo, vinculaba la narrativa de Marrero con lo que ha sido una tendencia en la escritura de mujeres muy evidenciable en la novela histórica. La búsqueda de temas menores, entre comillas, para contar la historia sin mayúsculas.

            Sin embargo, mi curiosidad no quedaba satisfecha con esta conclusión y continué  indagando en las novelas de Marisol. En su segunda novela, Alonso e Isabel, encuentro otra clave para comprender su proyecto narrativo. Aquí la escritora se remonta a los tiempos de la conquista y noveliza los amores de Alonso de Ojeda con una indígena, que, dominando la lengua española, se convierte en cronista,  fundadora, y narra la historia de amor entre ambos desde su punto de vista. Esto ocurre de manera similar en el libro que nos ocupa hoy. En Niebla de pasiones la protagonista se nos presenta como amante de Manuel Felipe de Tovar, presidente de Venezuela, aunque por corto tiempo, y que posteriormente emigra a Francia donde murió. Tenemos aquí una modalidad similar: hombres de poder que se enamoran de mujeres que no lo tienen, pero que, a pesar de su condición subordinada, son las encargadas de contar la historia.  Si Tovar tuvo o no una amante “coloniera” no lo sabemos; supongo que es un recurso narrativo para poder establecer un nexo entre la Venezuela tradicional y los emigrantes alemanes, del mismo modo que la población indígena queda vinculada con los españoles mediante  la historia de amor entre Alonso e Isabel. De ese modo la voz femenina se entromete en la historia y puede hablar, y no solo hablar, sino contarla a su manera. Esta restitución de la voz femenina, que la hace protagonista de su historia de amor, y de la historia en general, es, por supuesto, otra característica que se encuentra en la estrategia literaria femenina.

            Quedo entonces, más conforme con las hipótesis que utilicé para entender este proyecto narrativo; me interesa particularmente en las novelas poder trazar sus orígenes, comprender que vincula las diferentes temáticas que aborda el escritor, porque son los hilos secretos que marcan la vocación literaria, y que permiten a los lectores reconocer, explícitamente o no, por qué les gusta un determinado autor. Y es la posibilidad de construir un universo narrativo, una suerte de casa literaria, en la que los lectores son acogidos de tiempo en tiempo.

            Por el ritmo con que Marisol Marrero ha  publicado cuatro novelas en seis años no cabe duda de que esta casa se va ampliando, y sus lectores también. Los que leyeron Lotte von Indien no pueden perderse la continuación de la saga, y los que no lo hicieron pueden ahora comenzar a disfrutarla.

            Solo me queda invitarlos a ella y agradecer a Marisol haberme invitado a conocerla.

Octubre de 2007

van-gogh-blog 

Posted in Narrativa | Leave a Comment »

RELATO DE ATANASIO ALEGRE: RINOCERITIS

Posted by ccwolf en mayo 1, 2009

Cuando la mujer entró en el bar diciendo que un rinoceronte había aplastado al gato que llevaba en los brazos, uno de los parroquianos de nombre Botard,  militante de izquierda, dijo que no existían tales paquidermos en el poblado y que eso correspondía a una conspiración inventada por “cierta” prensa”. Su compañero de oficina, un hombre diplomado, no negó la evidencia, pero alegó que en ninguna parte los rinocerontes son tan numerosos como para alarmarse ni resultan tan peligrosos, lo que hace falta es no cruzarse en su camino.

(El lector se habrá dado cuenta que estoy  glosando la obra Rinoceronte de Ionesco, uno de los maestros del absurdo).

 Que se hubieran visto dos rinocerontes, uno de un cuerno y otro de dos – lo que obligó al  profesor de lógica  a concluir que se traba de dos ejemplares distintos, uno de raza africana y el otro asiática- fue  parte del tema que se comentó un domingo a eso del mediodía en el bar de la plaza de la iglesia.

Pero la sorpresa de lo evidente, como si se tratara de una lista de presencia, la experimentó un tal Berenguer cuando la secretaria Daisy le comunicó, días después, que el ruido y los aullidos que llegaban sin sordina hasta el cuarto donde discutían  provenían de una manada de rinocerontes. “El del sombrerito de paja ladeado sobre unos de los cuernos, es el lógico”, dijo entonces Daisy, el profesor que habló el domingo de rinocerontes africanos y asiáticos. Por lo visto  él mismo ha sido victima, de la rinoceritis a la  que eufemísticamente  llaman ahora  la transformación.

Más tarde,  a esa hora de las discusiones entre amantes, de si yo te quiero por encima de todo y ella, que eso ya lo había dicho, y él que  no le gustaba lo que estaba oyendo, y como volviera a dejarse sentir el ruido de los paquidermos, Daisy se lanzó despechada escaleras abajo para incorporarse a la manada. Y no hubo manera  de que Berenguer, el amante impidiera la transformación de la muchacha. ¡Pobre chiquilla abandonada en este universo de monstruos!

“Lo que pasa es que a mí no me  brotaron cuernos ni se me  volvió rugosa  la piel y de color verde oscuro…   y a lo mejor son ellos los que tienen razón”.

Y de esta forma, por una razón  o por otra, solamente Berenguer, el bohemio, no resultó víctima de la rinoceritis que afectó a toda una población convertida en rinocerontes sin que nadie supiera por gracia de qué.

Y ya lo ven, así son las cosas de la literatura. José Ortega y Gasset en otro contexto completamente diferente, había clamado, treinta años antes, en un artículo titulado: El error de Berenguer  por la vuelta de España- entonces en dictadura- a la democracia. El artículo, de marras, el de Ortega, digo, concluía con estas palabras:

Españoles, vuestro estado no existe. ¡Reconstruidlo!

Atanasio Alegre. novelista, investigador, psicólogo clínico. Autor de Elo mercado de los gansos y El crepúsculo del hebraísta. Vicepresidente del Círculo de Escritores de Venezuela. Director de la Revista ConcienciActiva 21.

Posted in Narrativa | Leave a Comment »

CRÓNICAS DEL OLVIDO

Posted by ccwolf en diciembre 27, 2008

blog-colonia-tovar-1

LOTTE VON INDIEN
(La coloniera de Tovar)
         
Por Alberto Hernández-
                                                                            I
¿Quién puede poner en duda la presencia de elfos y fantasmas en una historia aferrada a la realidad, a un historia “verídica” capaz de convertirse en la marca de todo un pueblo? ¿Quién puede negar que Marisol Marrero, vecina de los “Altos de la niebla”, ha sido depositaria de un relato donde se conjugan un viaje desde las entrañas de Alemania hasta la enredada geografía de un pequeño país tropical? ¿Quién deja de ser quién en este libro donde Carlotte Löwenstein Gerig, nacida en un bosque vecino del Rhin, es Lotte von Indien y se hace en el lector su más cercano aliado, su presencia invisible? ¿Quién es quién en Alfredo Ustáriz y Hans Müsle?
Y todo tiene un génesis, un comienzo que encontró aliento en José Antonio Páez y el Coronel Agustín Codazzi. Una aventura dolorosa que se convirtió en un pequeño país en las alturas de Aragua, la Colonia Tovar.
Pero la historia se teje de fantasías con la mirada de Marisol. Así nace esta novela en la que un personaje, una mujer, construye un imaginario que ya nos pertenece. La estructura de la obra, como todo riesgo novelesco, con documentos donde la escritura de Carlotte revela algunos signos aproximativos de lo que significó la travesía hasta Venezuela, nos entrega  una pieza literaria en la que los tiempos se entrelazan hasta dejar en claro una cultura que ya es parte de nuestro gentilicio. Pero más allá de eso, Lotte von Indien es un bien armado momento de escritura, donde somos capaces de advertir el logro de quien indagó sobre estos hombres y mujeres colonieros.
                                                                             II
¿En qué quedamos? En una novela, en una verdadera novela en la que el pasado y el presente se muestran con voz propia, con el tono de un tiempo imbricado en otro. Y así, en ese tejido, unos personajes del exilio, robustos en sus sufrimientos y esperanzas. Un espíritu como el de Carlotte debió existir, debió estar en ese momento, en esa creación urbana, en esa imaginación que logró hacerla libro, en el que también habitan y respiran los dioses de la Germania antigua, agitados en las imágenes de una niña.
El 19 de enero de 1943 se desata “La aventura de cruzar el mar”. Este capítulo, escrito en Le Havre, el océano define el carácter pionero de estos alemanes que llegaron a nuestras tierras de la mano de sabios y políticos, por la necesidad de poblar un país diezmado por las guerras de independencia. Por ese desgarramiento intestino que involucró a los venezolanos en una guerra civil. La travesía en un barco repleto de seres humanos fue de muerte, enfermedades, locura, de símbolos, hasta que finalmente las costas de Venezuela dieron cuenta de la presencia  de unos enfermos, a quienes hubo que colocar en cuarentena porque la viruela aún hacía estragos en sus cuerpos. Y fue un tiempo de contemplación, de relación visual con la nueva tierra, desde lejos, desde la madera húmeda de la nave. Hasta que llegó la orden y fueron trasladados a Choroní, por donde salieron en caravana hacia la tupida selva del Conde de Tovar.
El logro más importante en este trabajo de Marisol Marrero está en el desempeño de los personajes, en la relación con el paisaje y la psicología de una mujer de un tono mayor, de una heroína anónima, centro de una acción amorosa en la que resulta muerta.
Pero la trama, juzgada por la inteligencia con que ha sido construida la novela, nos ata al comienzo y al final de la obra. La serpiente se muerde la cola, hace posible que las voces concurran para un cierre en el que nada sobra.
                                                                          III
Una mujer, la narradora que habita en “los Altos de la neblina”, encuentra en un sótano un traje de novia manchado de sangre. Un cuchillo completa la duda, redondea la sospecha. En el mismo baúl que contiene el vestido, un diario donde Carlotte Löwenstein Gerig cuenta, paralelo a un corpus personal de quien narra “por fuera”, las peripecias del viaje, la construcción de la colonia, los detalles de cada personaje, hasta el momento cuando Lotte von Indien, Lotte de las Indias, cae herida de muerte frente a la iglesia de la mano de Alfredo Ustáriz, en el momento en que ésta escapaba de la mirara del cura que no llegó a casarla con Hans Müller, su Siegfried venido de la Selva Negra.
¿Quién murió, Carlotte Löwenstein o Lotte von Indien? ¿qué fantasma de las dos quedó flotando en el recuerdo del pueblo? ¿Por qué se ocultó la culpa de Ustáriz, quien disparó contra la novia y luego se suicidó en presencia de los invitados a la boda? ¿por qué se negó la autoría del Coronel Alfredo Ustáriz, quien cayó sobre el pecho de Lotte? ¿por qué la muerta se presentó en el velorio del suicida en La Victoria? Libro que nos llena de preguntas, que nos ciega con las respuestas.
La belleza de esta novela también es una forma de cegarnos ante la evidencia. Marisol Marrero ha sabido regalarnos el misterio de una historia capaz de sensibilizar la realidad, gracias a la imaginación de que ha sido dotada la autora.
Si alguna vez me tropiezo con Lotte en una calle de las empinadas de la Colonia Tovar, me sabré parte también de este precioso fantasma salido de un antiguo baúl atrapado en las telarañas de un sótano, allá en la casa de los “Altos de neblina” de nuestra inteligente narradora.

Marisol Marrero es novelista, poeta y ensayista venezolana, con una extensa obra publicada.
 

flores-tulipanes-blog

Posted in Narrativa | Leave a Comment »

Jacqueline Goldberg, Carnadas

Posted by ccwolf en diciembre 15, 2008

igauguin-mujer-3

             

 Por Alberto Hernández-

 

1.-

El dolor engendra el relato: paráfrasis en el espejo de lo que dijera Julieta Campos en El miedo depender a Eurídice, vertido en un excelente ensayo por Juan Carlos Santaella, donde, a la luz del deseo como discurso, éste genera toda una teoría acerca del amor como lugar de lo imposible e igualmente indagación de un tiempo primordial.

En Carnadas (La liebre libre), novela corta de Jacqueline Goldberg, el dolor protagoniza una historia que se hizo escritura y teoría del desgano: Las historias de amor sólo pueden contarse desde el desamor. Cuando duelen lo necesario.

Este relato de Goldberg –opera prima en la que una mujer rebasa su propia cordura amatoria- es también un viaje al infierno de Orfeo: Santaella ensaya y concluye en el invento de la imaginación del deseo. Se desea el cuerpo del otro, el que se perdió y es un imposible. El deseo es la elipsis que forma el hilo atado a la carnada y ésta al anzuelo, la que será tragada por el pez que será a la vez carnada para el pescador. Una carnada es la tentación. Se expone el amor para sacrificar el deseo: éste llega y se va, queda sólo el imaginario, el espacio donde estuvo.

La mujer es la carnada de alguien que un poco más allá escribe una historia. La mujer es su propia carnada porque el escritor maduro, el que la lleva a la casa de campo, ha ido a ejercer la imaginación: el sexo sólo está en la carnada, en la mujer que usa el deseo porque lo perdió en un otro anterior.

 

2.-

En el principio fue el deseo. El deseo engendró el verbo, que engendró la pareja, que engendró la isla. La isla fue el paraíso, cita Santaella a Julieta Campos. El personaje femenino de Carnada es el deseo, pero quien la engendra en el presente es el verbo de otra realidad. Sus piernas, su vientre, el sexo, se exponen en una vitrina que no culmina en pareja, en isla. El desamor en la mujer es motivo para acariciar el suicidio, una decisión pensada, ilusionada.

Esta noveleta de Goldberg, mención de honor de la Bienal Literaria “Miguel Ramón Utrera” (Secretaría de Cultura de Aragua, 1997), fue armada con fogonazos de imágenes, poemas y diarios que hacen el cuerpo de una historia oscura, como el mismo personaje que transita por la anécdota. Los referentes de esta historia están en la pérdida, el abandono, la búsqueda permanente de la isla:

una pareja posible, el lugar del paraíso, la utopía, el sueño crudo que reduce la capacidad amatoria y la transforma en la ilusión de la muerte.

En este caso, la pareja no se insulariza porque cuenta el final del amor, la muerte del amor. El deseo, en decadencia, postula un ambiente donde el fracaso cierra la relación. El amor queda en Lo escrito, es decir, en lo soñado. Un epitafio sella la página.

 

3.-

Supe del año nuevo por el ruido infernal de ese afuera al que no estuve invitada. Supe de doce campanadas, fuegos artificiales y carros apresurados en la avenida. Alguien me hubiera dado un abrazo. Lejos. En este fragmento la soledad de un hotel completa el abandono. Es como una muerte en la que el recuerdo de distintos fracasos se acumula para dar paso al vértigo, al desgarramiento, a una escritura sobre la piel.

De haber sabido que el hallazgo definitivo de la palabra es el silencio, no hubiera iniciado jamás esta rotura. Me habría crecido en la perseverancia de la sed. Con el estómago rajada del susto.

En el principio fue el verbo. Éste, muchas veces mata el deseo, el amor. Luego, el silencio.

Posted in Narrativa | Leave a Comment »

HELENA SASSONE: NO SIEMPRE EL OLVIDO

Posted by ccwolf en noviembre 26, 2008

helena-sassone

Por Carmen Cristina Wolf

Mujeres Escritoras celebra  la aparición de la nueva novela de Helena Sassone, nacida en Madrid en 1938, poeta, dramaturga y autora de numerosos ensayos de crítica literaria. Desde 1955 reside en Venezuela y sus lectores han disfrutado de una escritura lúcida y de vanguardia, de sus obras de teatro y participación en foros, conferencias y lecturas de poesía.
No siempre el olvido (Monte Ávila Editores Latinoamericana 2007), es el título de la novela, ambientada en la Europa comunista. La protagonista vive el drama de la lucha de clases y la consolidación del socialismo con miras a una irrealizable utopía, y narra el desencanto y la fatiga de unos seres humanos perseguidos por el régimen que ven sus existencias destruidas. Andreína Guenni Bravo, en una reseña publicada en el Papel Literario de El Nacional el 23 de febrero de 2008,  escribe:
“El personaje central de este nuevo regalo de palabras parece materializar, sin saberlo, la lucha de quienes viven con las huellas de los años de opresión. La tragedia y la gloria del renacer de las sombras de una vigilancia sin medida, la confianza sobre la idea de que entre la tormenta de incertidumbre, soledad, miedo y desilusión, es posible hacer camino.”

Entrevista octubre 2008
Iniciamos una entrevista con esta mujer madrileña, vivaz, inteligente y de gran sentido del humos, residenciada desde muy joven en Caracas. Es una de las fundadoras del Círculo de Críticos de Teatro de Venezuela y de la Asociación Internacional de Críticos de Teatro de Venezuela. Forma parte del Consejo Consultivo del Círculo de Escritores de Venezuela. Tiene una extensa obra publicada, tanto en poesía como en teatro y novela, y ha colaborado durante muchos años con el diario Panorama de Maracaibo. Parte de su obra ha sido traducida al francés.

Me gustaría que hablaras de tu segunda novela, No siempre el olvido
- Se trata de mi obra número 21. En narrativa primero fue un libro de cuentos, Entre cuatro paredes, del cual Benito Milla, entonces director de Monte Avila, tuvo que retirar los ejemplares enviados a España, vetados a causa de la censura franquista. Años después aparecería mi primera novela Toquemos Bach. Ésta se agotó rápidamente, y a pesar de que fue muy leída y comentada, nadie advirtió su estructura musical: claro que estas innovaciones suelen sorprender.
- ¿Y el resto de tu obra?
- Estuve muy enfrascada en la crítica literaria, en el ensayo. Para mí junto a la poesía era lo más esencial en el campo de las letras. Por el análisis crítico entraba en el mundo de los otros; por la poesía entregaba mi mundo a los demás. Ha sido mi manera de vivir. En poesía mi primer título fue Entre nubes, entre piedras, editado por Lírica Hispana en Caracas; el primero de mis ensayos,  también publicado por Monte Avila, fue Buho de papel.

De los géneros que cultivas, la narrativa, el ensayo, el teatro, la poesía ¿cuál prefieres?
- Todos los géneros literarios me interesan, pues al representar diversas formas de expresión se relacional con los diferentes que han de buscar la forma del mensaje: el tema que suscita el género. Diríamos que el asunto determina la estructura. La vieja antinomia entre fondo y forma que Croce creyó resolver.

- Si nos circunscribimos al campo del relato, de la novela, Ortega y Gasset dio inicio en la España de su tiempo a una polémica acerca de esto en sus ideas sobre la novela; creo que alguna vez lo has referido.
- Sí, el filósofo sostenía, primero, que la novela era un género muy exigente: “Siempre ha sido muy difícil producir una buena novela … es un error representarse la novela  – y me refiero sobre todo a la moderna- como un orbe infinito del cual pueden extraerse siempre nuevas formas … Es prácticamente imposible hallar nuevos temas.” Segundo, “la falta de nuevos temas produce en el lector embotamiento de la facultad de impresionarse.” Tercero, “al padecer el escritor la penuria de temas posibles, necesita compensarla con la exquisita calidad de los demás ingredientes”. 
Evidentemente, Ortega pensó que la decadencia de la novela podía salvarse por                
la forma. Yo estoy absolutamente convencida de que las técnicas del lenguaje , la        estructura formal, ha acudido en ayuda de su supervivencia. La sobrevaloración de los elementos formales es consecuencia del desarrollo del género narrativo: una dialéctica estructural que empieza por contar, imitar, sigue por interpretar el mundo, continúa por crearlo. De la epopeya, género épico-heroico que se refería a grandes hechos, a la novela documento, el realismo, la novela mimética, el naturalismo, la novela psicológica, se ha llegado a la novela formal, el noveau roman francés de Robbe-Grillet o a la novela Mobil de Butor.
Los estructuralistas por su lado, influyeron definitivamente con su crítica formalista en el cuerpo del relato. Gerard Genette expresó que si nos circunscribimos al campo de la creación literaria, definiremos sin discusión el relato como la representación de un sucedido o de una serie de acontecimientos, reales o fantásticos, por medio del lenguaje escrito. Combinar un conjunto de acciones en un mito, un cuento, una epopeya, una novela.

En esa vastedad del relato, como narradora y como crítico, ¿qué destino crees asumen los diferentes modos del relato en la narrativa contemporánea?
- La epopeya como género épico heroico juega un papel preponderante en el estudio histórico de las diversas literatura. No leeríamos El cantar de Roldan, la más perfecta epopeya del ciclo carolingio, traducido al español por Benjamín Jarnés, o la famosa epopeya renacentista La Araucana, de Alonso de Ercilla, son joyas de la narrativa. Actualmente “lo heroico”  se asume de otro modo, basta recordar La Guerra y la paz de León Tolstoi, y contemporáneamente, el Don apacible de Mijail Scholojov. Sabemos que tanto la epopeya como la novela se caracterizan por su considerable extensión, no obstante, la epopeya propiamente dicha decayó por su infantilidad emotiva normativa. 
 En cuanto al mito para mí es algo muy serio: un valor cultural universal, cuya  denominación griega deslumbra. En Homero, mito quería decir discurso, palabra. Más adelante, mito es fábula o narración maravillosa. Se trata también de una ficción alegórica por medio de la cual se ofrece una enseñanza moral. Recordemos los fablieaux de la literatura francesa o la fábula milesia, cuento o novela inmoral, que actualemte conforman un seudo-género narrativo.
Mas sería incompleta mi respuesta si dejara de referirme a la novela-mito, muy estudiada por Albéres, quien ve en Joice “el último novelista de la Edad Media”, o como escribe Michel Butor, de la novela-mito, que no sería otra cosa que la expresión narrativa oponible a la novela popular.
No obstante, hay una vigencia en la clasificación no tan reciente, de Edwin Muir sobre la novela, que cataloga en tres tipos: la Dramatic Novel, la Novel of Charácter y la Chronicle Novel. Raro es la novela que no pertenece a uno de estros tres tipos.

Dentro de este polifacetismo de la novela ¿dónde te situarías? ¿Qué ha sucedido en un silencio narrativo de aproximadamente veinte años?
- El perfeccionamiento del oficio en cuanto al género novela, la creación en otras áreas, como la crítica y el ejercicio de la autocrítica, que en aras de la exigencia a veces te paraliza. La poesía era mi afirmación; sin embargo, mis cuentos de Entre cuatro paredes conformaron un Ser que no quise repetir. El cuento es tema único, expuesto en tiempo breve. No me ha tentado sino como un aporte al sentido general de una novela.
De tu exposición acerca de las diversas estructuras de la novela, y tu identificación con algunas de las ideas orteguianas, podría deducirse tu preferencia por la técnica, es decir la forma el lenguaje, perdiendo relieve el tema o asunto. Si esto es cierto, háblanos de la estructura de No siempre el olvido.
- Comenzaré por observar que, en principio, sin tema no hay forma –aunque puede no haber argumento en el sentido antiguo corriente- porque el tema o “fondo” determina la forma. Pero ésta es el arte del artista, el estilo del escritor, el modo como expone el novelista. A mí me tienta siempre prescindir de lo cronológico, usar el tiempo sin fechas del recuerdo como evocación significante. El tiempo sería la medida de los hechos en el instante de revivirlos, como las notas de una partitura musical que cobran vida al interpretarlas. No siempre el olvido está pensada como estructura musical. Esto es de vieja data: las investigaciones que precedieron. Al estudio semiológico de la crítica de teatro, sobe la que tengo obra publicada, me llevaron a buscar nuevas formas de la novela, cuya lectura siempre terminaba aburriéndome. Pero he aquí que un día, leyendo un análisis narrativo de Frederick Kart, hallo que éste califica de gran sinfonía el Cuarteto de Alejandría, a la vez que exalta otras composiciones  como estructuras musicales de la actual novelística, entre çestas la suite, el tema con variaciones, la fuga y el contrapunto.
En impromptu, cuatro partes y un finale se divide el material narrativo de la obra No siempre el olvido, que tiene un fin crítico-social, no moralizante, entiéndase. Su estructura sería el tema con variaciones.
Estas estructuras musicales no son fácilmente detectables, por otro lado se sabe que el lector de novelas va a la búsqueda del tema o del argumento, es lo que vende, y sólo la crítica avanzada descubre la arquitectura invisible. De la fiebre estructuralista me quedaron algunos hallazgos. De la música, el pensamiento del antropólogo belga Claude Lévi-Strauss toma la dialéctica de los temas y de las variaciones, cuyos análisis aparecen en obras como El arte de la fuga, de Juan Sebastián Bach; en el estudio dedicado a la tetralogía de Wagner, El anillo de los Nibelungos y en las obras sobre Schoenberg, Webern y Alban Serg. A la vista de todo esto y tras las palabras de Lévi-Strauss, de que “estamos a punto de presenciar la desaparición de la novela, cuando la denominada música serial sustituye a la novela como género”. Te diré: desde hace muchos años el cine y, ahora, las series televisivas argumentales, son causa de la decadencia de la novela. Las novelas premiadas se comienzan a leer y se abandonan. ¡Es urgente la transformación literaria de la novela!

- Hablemos de diferencias entre tus dos novelas. Técnicas, elementos autobiográficos en Toquemos Bach y No siempre el olvido.
- Creo necesario registrar el tiempo que media entre una y otra; veinte años suponen cambios en el mundo, en la sociedad inmediata al escritor y cambios en quien escribe. Toquemos Bach es una obra más lírica. El encanto inédito de pasar una breve temporada en la ciudad de Telemannn, Magdeburgo, en una Alemania organizada y llena de eventos culturales, como las excelentes orquestas de cámara, el teatro de Brecht y los certámenes literarios, detrás de “la cortina de hierro”, como decía la sinopsis de la contraportada, exaltaron mi inventiva. La historia no es autobiográfica. Los personajes tal vez fueron reales, pero desde mi perspectiva. Su estructura también es musical: un trío de cámara cuyos tres instrumentos son los personajes.
Esta estructura pasó inadvertida para ls críticos, entonces como ahora. Aunque en el caso de No siempre el olvido, la clasificación del material podría presumirla. Creo que la narración es fugada, con reiteraciones y temas repetidos, para alimentar cualquier soledad. Como en mi novela anterior, lo autobiográfico es la descripción de las ciudades, la narración de sucesos y circunstancias desde el mirar afectivo del autor. En los relatos, lo argumental no suele ser personal. El punto de vista y la sensibilidad con que se asume y se expone, sí.
En estas dos novelas yo me propuse la crítica social de sistemas que ahogan al ciudadano de nuestra contemporaneidad. La libertad es un duelo entre sendas.

Sobre Carmen Cristina Wolf, leer síntesis biográfica en : http://literaturayvida.blogsome.com

blog-jardines-altos-de-la-alhambra

Posted in Narrativa | Etiquetado: | 2 Comments »

 
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.